-Me llamo Gore y soy una racista.
-Hola Gore.
El diálogo anterior debería insertarse en su contexto: un gran salón blanco, en el que una veintena de personas, sentadas en círculo, portan unas pegatinas en el pecho con su nombre de pila y se miran unas a otras como diciendo: ¿qué coño hago yo aquí? Me explico. Siempre me he considerado una persona de lo más tolerante; me dan igual las orientaciones sexuales de la gente (¡arriba el pansexualismo!), el color de la piel, la nacionalidad, la confesión religiosa, el número de pie... Lo respeto absolutamente todo. Creo que nunca he tenido prejuicios con nada; según mi filosofía todo el mundo puede hacer lo que le salga de la punta de la p**** en cada momento mientras no perjudique a nadie.
Sin embargo, hace unos días encontré mi talón de Aquiles, mi punto débil. La situación fue la siguiente: yo dispuesta a tomarme una copa con una amiga en un garito de Santiago; se acerca el camarero y le pido un ron (no diré la marca para no hacer publicidad gratuita, quien quiera bombo que lo pague) con cola. Y en ese momento surge el problema: 'No hay Coca-Cola, ¿quieres Pepsi?' (soy consciente de lo absurdo que es nombrar las marcas de los refrescos de cola y no hacerlo con la de ron... es básicamente por tocar los huevos). Mi reacción facial tuvo que ser tremebunda porque el camarero, inmediatamente, me sugirió que mezclara el ron con Seven-Up. Y así lo hice.
¿¡Qué fue aquello!? ¿¡Por qué actué como actué!? Renuncié a mi cubata favorito, ron-cola, porque en el bar no tenían la marca de cola líder mundial en ventas. ¿¡En qué me he convertido, Dios mío!? Desde entonces no he dejado de pensar en esa situación y he recordado que, casi con toda seguridad, NUNCA he tomado una Pepsi, al menos no de forma consciente. Y si lo he hecho de forma inconsciente, si alguna vez he pedido una Coca-Cola y el camarero me ha puesto una Pepsi y yo no he reparado en ello, eso quiere decir que saben igual. Son refrescos de cola, mucha no puede ser la diferencia, no en un cubata; si hablamos del refresco solo, seguramente sí que sepan diferentes, digo yo, pero mezclados... ¿O es que también hay garrafón de refrescos? A ver si tantas resacas de tantas borracheras pasadas (la edad no perdona y de un tiempo a esta parte, me controlo un poco más) no eran fruto de la mala calidad del alcohol, sino del refresco con el que lo mezclaba...
En fin, dudas existenciales al margen, el descubrimiento de mi intolerancia en lo que a bebidas sin alcohol se refiere me ha hecho darme cuenta de otra cosa aún más importante, de algo que podría hacer tambalear los cimientos del mundo tal y como lo conocemos, que podría desestructurar el orden cósmico....: Lectores, lectoras (vascos y vascas), amigos y enemigos, gente que me conoce, gente que no me conoce pero arde en deseos de hacerlo, gente que me conoce y desearía no conocerme... No soy perfecta. Lo sé, parece imposible, pero es así. No sé cómo afrontar mi nueva situación, no sé si debería llamar a las altas instancias o esperar a que la gente más próxima a mí se haga a la idea y lo asimile; así, tras observar la reacción del pequeño grupo, poder calibrar cuál será la correspondiente al gran grupo y, consecuentemente, soltar la bomba.
Creo que tengo mucho en qué pensar. Aún así, no sé que ha sido más traumatizante: ser consciente de mi imperfección o el momento en que una nena regordeta y fea (¿no son todos los nenes regordetes y feos?) señaló hacia donde yo estaba y me llamó 'mamá' haciendo que se me atragantara la cena. ¡Vaya estancia en Santiago!
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2 comentarios:
las cosas con pepsi son una mierda. hay bares afranquiciados que les obligan a servirla. mata el sabor del whisky y le da un tono demasiado dulzón(además de disimular mejor el garrafón). ron con 7up? ... no se te ha ocurrido nunca tomarlo con limón?
y no te preocues gore, nadie es perfecto excepto yo....
hasta luego mamita!
Con limón ya lo he probado y no me hace demasiado tilín; el caso es que lo suelo tomar con lima, pero de un tiempo a esta parte me ha dado por volver a mis orígenes y mezclarlo con cola.
No sabía que se notara tanto lo de la Pepsi; por lo visto hice bien en no pedirla, jeje.
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