25 de Noviembre de 2009. Día Internacional contra la Violencia de Género. Hasta la fecha han muerto en España 49 mujeres a manos de sus parejas; más de cuatro asesinatos al mes; una muerte cada siete días. Pero a estas alturas los números ya no impresionan, no importan; da igual que sean 49 ó 100. Sólo una ya son demasiadas. Sólo una muerte son muchas muertes, porque con cada asesinato morimos todos y todas, con cada golpe nos dolemos todos; cada lágrima derramada por una mujer encierra el sufrimiento de muchas otras. Y es que no hay nada más cruel que matar a quien te ama y defenderse alegando que la quieres. Mentira; eso, hombre, no es amor. Los desprecios, los insultos no son amor. No hay amor cuando tus manos golpean su cara por no tener la comida preparada, no hay amor cuando la tiras contra el suelo porque ha salido con sus amigas. Mentira. No se daña a quien se quiere, no se mata a quien daría la vida por ti sin tan siquiera pedírselo. NO, ESO NO ES AMOR.
Y a ti, mujer, que nadie te engañe. Si te pega no te quiere; los golpes no son amor. No lo creas, mujer, quien bien te quiere no te hará llorar. No lo permitas, mujer, los insultos no son gajes del oficio. No lo perdones, mujer, lo volverá a hacer. No te calles, denúncialo, grita; grita con todas tus fuerzas porque tu vida va en ello. Porque 49 mujeres muertas no es una cifra razonable, porque una ya son demasiadas.
No más golpes.
No más insultos ni desprecios.
No más muertes.
No más muertas.
'Me he rebelado contra la injusticia. Y valgo más que la armonía de mi físico, que la suavidad de mis pechos y de mi vientre y que la llamarada de mi espalda'
(no más Caperucitas)




